Concepto y marca personal
* Reinventarte para cumplirte *
Por muchas razones,
cada vez más locos necesitan dar voz al corazón:
dotar de sentido a lo que hacen,
poniendo sus dones al servicio del mundo
y de su verdadero propósito.
Quizá intuyes ‘qué’ quisieras hacer,
pero no cómo traducirlo en un concepto
que lo refleje con coherencia y fidelidad.
Este sitio es la muestra de mi propio caso (inclasificable);
tal vez pueda ayudarte con el tuyo…
La vida no es lineal, ni previsible; ni suele atenerse a los horarios de viaje que tanto esperamos de ella. (“El diablo se ríe cuando haces planes”, dice un refrán anglosajón, heredado de la Persia milenaria.) En ciertos puntos del camino puede haber quiebres que varíen de manera radical nuestra trayectoria, forzándonos a cuestionar lo que hemos hecho hasta ahora, con el consiguiente miedo a lo desconocido.
Puede ocurrir en cualquier momento de la vida: un acontecimiento externo o una crisis interna (ambos suelen coincidir) nos dejan clavados, a oscuras; sin saber qué hacer, hacia dónde ir, ni con qué propósito. Quizá se acabó un trabajo de manera abrupta, o llegaste a tal hartura de él que no pudiste más (pasa con mucha más frecuencia de lo que te contarán ahí fuera). Quizá llevas sintiendo, desde hace demasiado, que eso a lo que dedicas tu tiempo, talento y energía te está vampirizando; que, por tratar de ganarte la vida, en realidad la estás perdiendo. Quizá eso que fue tu vocación original ya cumplió su ciclo. Quizá, sin tener por qué abandonar ciertas cosas, sabes que ha llegado el momento de jugártela con otras: que eso con lo que llevas soñando durante años corre el riesgo de quedar en el limbo del qué hubiera pasado si: “si me hubiera atrevido; si me hubiera dejado”…
Hay una contundente parábola moderna al respecto:
una enfermera australiana, Bronnie Ware, reunió en un libro
los principales remordimientos de los pacientes terminales a quienes cuidó.
Una abrumadora mayoría compartía el mismo, al borde ya de la muerte:
“No haber hecho [por miedo] las cosas que de verdad quería hacer”.
Miedo a lo que otros (presuntamente) esperan de ti. Miedo al qué dirán (tus familiares, tus colegas, hasta los conocidos lejanos de tu aldea: ésos que ya forjaron una idea petrificada de cómo eres; es decir, de cómo debes ser siempre, y no me vayas a cambiar ahora la alfombra de sitio). Miedo al fracaso o desconfianza en las propias capacidades. Miedo a no saber por dónde empezar; a no saber adónde te va a llevar eso… Miedo al miedo, en fin.
Porque un cambio de dirección radical supone también una reformulación radical de nuestra identidad. Y ahí una de las razones más profundas del miedo a hacer algo distinto: se trata de revelar una nueva versión de ti. Lo cual implica tener que re-conocerte desde la raíz, y dejar que una parte de lo que has sido se disuelva –para ti y para los otros–, pues ya cumplió su función.
En muchos casos no podemos ver con claridad el rumbo que quisiéramos tomar porque no acertamos a reunir todas las piezas que nos componen. De hecho, una crisis vital fuerte (o noche oscura del alma) oculta la misión de hacerte descubrir piezas de tu interior (dones, ilusiones, metas verdaderas…) que jamás se hubieran revelado si no llegas a romperte por dentro. En el fondo, tu vida siempre tendrá un propósito que trasciende la lógica mental humana.
CÓMO PUEDO AYUDARTE
Como decía al principio, esta misma web, levantada por mí de abajo arriba, es la cristalización de una nueva forma de trabajar y mostrarme: conciliando aspectos –trayectoria, pasiones y habilidades, algunas de ellas no publicitadas hasta ahora– que durante mucho tiempo funcionaron por separado. El Sueño del Trovador es el sello que aglutina todo lo que soy en un mismo concepto personal, profesional y artístico. Y uno de los resultados de la hondísima transformación interna vivida durante los últimos años (en la entrañable encrucijada de los cuarenta años).
Mi experiencia acumulada –por cambios de vida, de ciudad, de trabajo…–, la escucha de mi voz interior, y la referencia de mis maestros (los de la espiritualidad ancestral y la introspección psicológica, pero también los que enseñaron con su obra y su conducta que siempre hay un camino distinto al trazado, y que el enemigo mayor es nuestra censura para ser quienes realmente vinimos a ser) me dieron la comprensión, el coraje y la fuerza para transmutar las viejas vías de mi trayectoria, ya en punto muerto, en un cauce nuevo, caudaloso de visiones y propósito.
No soy terapeuta ni guía espiritual (cosas muy recomendables, por otra parte, cuando se hacen cómo y con quien se debe). Lo que ofrezco es mi visión y acompañamiento activos, de tú a tú, para que puedas aunar e incluso descubrir esas piezas internas con que definir un nuevo rumbo. Eso que se ha dado en llamar marca personal, y que yo concibo, en este caso, como darte permiso para manifestar tu autenticidad; cristalizar en un concepto nuevo lo que quisieras hacer. Pues el primer paso es que puedas creer en ti; que no es una locura embarcarte en lo que sueñas.
Ésa es la ayuda que puedo garantizar: la experiencia de quien lo ha vivido (y no se lo han contado en un vídeo, un taller o un manual) y sabe ponerse en la piel de otros para interpretar y aplicar su visión a casos muy diversos.
Acompañarte a encontrar
el sentido, el valor potencial y la convicción
para llevar a cabo esa labor con la que te reconoces,
con la que vibras profundamente,
y que no has podido realizar hasta ahora.
UN PROCESO ORGÁNICO
Se trata de un plan dinámico, cercano y ameno, de duración limitada,
con el fin de ayudarte a clarificar ideas y marcar una dirección,
para que seas tú quien se ponga en marcha cuanto antes de manera independiente; a través de un número acotado de sesiones online (las que consideremos necesarias)
en que trabajar juntos, conversando y trazando líneas,
hasta que puedas interpretar mucho mejor tu propio mapa:
Poniendo en claro y cohesionando tus talentos, sueños
y posibilidades reales de elaborar tu idea.
Afrontando auto boicoteos como:
“Dónde voy yo a hacer eso”;
“No valgo lo suficiente”;
“Ya lo hacen otros mejor”;
“Qué va a pensar Fulana”;
“Ya es demasiado tarde”… Etc.
Dándote pautas y ejercicios sencillos que te den calma e impulso cuando el estado de ánimo se resienta.
Todo en un entorno seguro en que expresar tus inquietudes y anhelos con total confianza.
Si crees que puedo ayudarte, estaré encantado de servirte.
Sólo tienes que escribirme y fijar conmigo una cita online
(la primera gratuita; las siguientes con un presupuesto ajustado a los tiempos que nos corren).
No existe eso que llaman fracaso:
sólo aprendizaje y caudal de vida para seguir creciendo y evolucionar.
Toda transformación real supone comprender y agradecer el camino recorrido,
aceptar el presente, y ver así con claridad los nuevos horizontes posibles
Empieza desde donde estás
(porque desde otro sitio es imposible…)